Una porra de fútbol es de las mejores excusas para que la gente de distintos departamentos hable entre sí, más allá de reuniones y correos. El único problema es cuando alguien mete dinero de por medio y aquello empieza a oler a lío de recursos humanos. La solución es más sencilla de lo que parece: quítale el dinero de la ecuación.
En cuanto una porra de oficina empieza a manejar cuotas y premios en efectivo, aparecen preguntas incómodas: quién guarda el dinero, qué pasa si alguien no paga, si eso puede considerarse una apuesta interna y a quién hay que avisar de todo esto en la empresa. Montar la porra solo por puntos y sin ningún premio económico elimina de raíz toda esa parte, y deja lo importante: la diversión de picarse entre compañeros.
El objetivo real de una porra de oficina no es ganar dinero, es tener un tema de conversación distinto al trabajo del día a día. Con una clasificación pública dentro del equipo, ya surge de forma natural la broma de quién va último, quién presume de haber acertado el resultado más difícil de la jornada o quién se pica con el de otro departamento. Todo eso funciona igual de bien, o mejor, sin necesidad de que nadie ponga un euro.
No hace falta que todos trabajéis en el mismo equipo o planta: la porra es una de las pocas actividades que conecta a gente de marketing, ventas, administración o el departamento técnico sin que tengan un proyecto en común. La clasificación compartida se convierte en tema de conversación en la cocina de la oficina o en el canal de Slack, independientemente de en qué mesa se siente cada uno.
Match Prophets es gratis y no gestiona dinero ni premios de ningún tipo, así que os libráis de cualquier lío administrativo: solo predicciones, puntos y una clasificación automática que podéis mirar entre reunión y reunión. Sin límite de participantes, cabe toda la empresa si hace falta.